HISTORY OF SPAIN:EL MADRID DE 1856-66

En medio de los lujos y alegrías de la corte no oía más que una palabra que se me grabó en el oído, palabra que repetía todo el mundo, que era la expresión de toda una época, el anuncio del fin de una sociedad y de la aparición de otra nueva. Madrid repetía en voz baja y a todas horas:¡la gorda Se va a armar la gorda, viene la gorda! De repente, en medio de todas aquellas agitaciones y de tan variados y resonantes bullicios, se oye una palabra terrible:”¡El cólera!”, y el espanto se apodera de la población; en el Teatro Real ocurren cuatro o cinco casos fulminantes. Perea, el popular caricaturista mudo, cae atacado en la Puerta del Sol, y se salva gracias a una monumental borrachera de manzanilla caliente, que le suministran por equivocación. Ante aquella calamidad que anonada a la corte, y principalmente a las clases populares, los hombres de la democracia tienen una idea grande, elevada, salvadora, y Rivero, Castelar, Sagasta, unidos forman la asociación benéfica y caritativa de Los amigos de los pobres: penetran de tal modo en todas las casas, llevando a ellas consuelos, medicinas, caridades, palabras de amor, en suma, sembrando para lo porvenir en la fértil tierra de los corazones del pueblo la semilla que germinará el día que sea necesario y oportuno. La Corte sigue mientras tanto en la Granja (….).
En aquellas veladas veía pasar a deshora masas de hombres silenciosos, en largas filas, conducidos por la Guardia Civil. Eran aquellas famosas cuerdas a Filipinas; patriotas cogidos en sus domicilios, restos de las jornadas del 22 de junio, que Narvaez iba recogiendo, y de ciento en ciento, en mil en mil, iban los presos por las calles a las dos o a las tres de la madrugada, con las cabezas bajas marchando a compás.

Eusebio Blasco, La época, 22 de enero y 11 de febrero de 1898.

Comentarios

Entradas populares