HISTORY OF SPAIN:DISCURSO DE JOVELLANOS
DISCURSO DE JOVELLANOS
Yo no me detendré en asegurar a la Sociedad que estas luces y conocimientos sólo pueden derivarse del estudio de las ciencias matemáticas, de la buena física, de la química y de la mineralogía, facultades que han enseñado a los hombres muchas verdades útiles, que han desterrado del mundo muchas preocupaciones perniciosas y a quienes la agricultura, las artes y el comercio de Europa deben los rápidos progresos que han hecho en este siglo. Y en efecto, ¿cómo será posible, sin el estudio de las matemáticas, adelantar el arte del dibujo que es la única fuente donde las artes pueden tomar la perfección y el buen gusto? ¿Ni cómo se alcanzará el conocimiento de un número increíble de instrumentos y máquinas absolutamente necesarios para asegurar la solidez, la hermosura y el cómodo precio de las cosas?¿Cómo sin la química, podrá adelantarse el arte de teñir y estampar las fábricas de loza y porcelana, ni las manufacturas trabajadas sobre varios metales?¿Sin la mineralogía, la extracción y beneficio de los más abundantes minerales?¿No sería tan difícil y dispendiosa que en vano se fatigarían los hombres para sacarlos de las entrañas de la tierra?¿Quién, finalmente, sin la metalurgia, sabrá distinguir la esencia y nombre de los metales, averiguar las propiedades de cada uno y señalar los medios de fundirlos, mezclarlos, purificarlos y convertirlos y de darles color, brillo, dureza o ductilidad para hacerles servir a toda especie de manufacturas?
Pero yo no debo cansarme en persuadiros de la utilidad de unos estudios de cuya necesidad estáis convencidos. Lo que conviene es buscar los medios de atraerlos a esta provincia y arraigarlos en ella. Ve aquí lo que voy a proponeros en este instante; y para no vaguear inútilmente en discursos superfluos reduzco mis ideas a esta proposición. Para que la Sociedad pueda hacer a este país el beneficio de traer a él las ciencias útiles, conviene que abra una suscripción para juntar el fondo necesario para dotar dos pensionistas que salgan de la provincia a estudiarlas y adquieran viajando los conocimientos prácticos que tengan relación con el adelantamiento de las artes.
Discurso de Melchor de Jovellanos en la Sociedad Económica de Amigos del País de Asturias en 1782
1. ¿Quién era Jovellanos?
2. ¿Qué términos del texto nos indican que estamos ante un discurso pronunciado por un ilustrado?
Yo no me detendré en asegurar a la Sociedad que estas luces y conocimientos sólo pueden derivarse del estudio de las ciencias matemáticas, de la buena física, de la química y de la mineralogía, facultades que han enseñado a los hombres muchas verdades útiles, que han desterrado del mundo muchas preocupaciones perniciosas y a quienes la agricultura, las artes y el comercio de Europa deben los rápidos progresos que han hecho en este siglo. Y en efecto, ¿cómo será posible, sin el estudio de las matemáticas, adelantar el arte del dibujo que es la única fuente donde las artes pueden tomar la perfección y el buen gusto? ¿Ni cómo se alcanzará el conocimiento de un número increíble de instrumentos y máquinas absolutamente necesarios para asegurar la solidez, la hermosura y el cómodo precio de las cosas?¿Cómo sin la química, podrá adelantarse el arte de teñir y estampar las fábricas de loza y porcelana, ni las manufacturas trabajadas sobre varios metales?¿Sin la mineralogía, la extracción y beneficio de los más abundantes minerales?¿No sería tan difícil y dispendiosa que en vano se fatigarían los hombres para sacarlos de las entrañas de la tierra?¿Quién, finalmente, sin la metalurgia, sabrá distinguir la esencia y nombre de los metales, averiguar las propiedades de cada uno y señalar los medios de fundirlos, mezclarlos, purificarlos y convertirlos y de darles color, brillo, dureza o ductilidad para hacerles servir a toda especie de manufacturas?
Pero yo no debo cansarme en persuadiros de la utilidad de unos estudios de cuya necesidad estáis convencidos. Lo que conviene es buscar los medios de atraerlos a esta provincia y arraigarlos en ella. Ve aquí lo que voy a proponeros en este instante; y para no vaguear inútilmente en discursos superfluos reduzco mis ideas a esta proposición. Para que la Sociedad pueda hacer a este país el beneficio de traer a él las ciencias útiles, conviene que abra una suscripción para juntar el fondo necesario para dotar dos pensionistas que salgan de la provincia a estudiarlas y adquieran viajando los conocimientos prácticos que tengan relación con el adelantamiento de las artes.
Discurso de Melchor de Jovellanos en la Sociedad Económica de Amigos del País de Asturias en 1782
1. ¿Quién era Jovellanos?
2. ¿Qué términos del texto nos indican que estamos ante un discurso pronunciado por un ilustrado?
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