HISTORY OF SPAIN: LA RESTAURACIÓN

En 1874, mientras Serrano busca la estabilidad del país, se producen dos hechos transcendentes:
·      Cánovas prepara la restauración monárquica constitucional, creando el partido alfonsino (con los liberales conservadores) y presionando a Isabel II para que abdique en su hijo Alfonso XII. Éste publica el Manifiesto de Sandhurst (academia militar inglesa, donde Alfonso se preparaba), donde promete la citada restauración, democrática, católica y sin represalias.
·      A la vez que Cánovas prepara la transición pacífica, el general Martínez Campos se pronuncia en Sagunto a favor de la monarquía alfonsina, sin oposición. Cánovas asume la Regencia.

1.- Las fuerzas sociales ante la Restauración
·      Cánovas recibió el apoyo de sectores de población bien definidos, como fueron los siguientes:
 - Tanto la alta burguesía (enriquecida con los negocios del ferrocarril y la compra-venta de tierras), como la vieja aristocracia, reciben con agrado al nuevo régimen porque habían visto peligrar sus patrimonios durante el Sexenio. Les interesa la estabilidad política que favorecía sus negocios.
 - El ejército se transformó durante el Sexenio, debido al desorden que imperaba en las calles y a la ruptura de la unidad nacional que fomentaban los federalistas y cantonalistas. Deja su tradicional postura progresista y se refugia en el apoliticismo, buscando la defensa del Estado, centrándose en la unidad nacional y el orden público. Cánovas quiere eliminar los pronunciamientos, concediendo autonomía al ejército y reservando cargos en el Senado para los altos mandos.
 - La Iglesia evolucionó desde el descontento inicial, producido por la aprobación de la libertad de cultos, hasta el total apoyo al sistema: sobre todo cuando Cánovas realiza concesiones como el establecimiento de la confesionalidad del Estado, el reconocimiento de privilegios y derechos especiales. También le reservó un asiento en el Senado. Pero esa postura aceleró el anticlericalismo de amplios sectores de la población, caso de la izquierda y las clases menos pudientes.
 - Los grupos de la clase media que aceptaron el sistema fueron aquellos que, al integrarse, se vieron favorecidos por el sistema. El centralismo necesitaba un gran número de funcionarios, pero el problema más grave que tenían éstos es que sólo trabajaban mientras su opción política gobernaba (eran los llamados cesantes, que se turnaban en los cargos, como los políticos…).
·      Otros rechazaron claramente la Restauración, o la aceptaron con sumisión:
 - Fue el caso del campesinado, damnificado por las desamortizaciones y otras causas. Muy pobre.
 - O los intelectuales (como el moralo Urbano González Serrano y otros republicanos del Sexenio) y la pequeña burguesía, que fueron los protagonistas de la Gloriosa y el Sexenio. Practican la crítica.
 - También el proletariado urbano, escaso aún y con duras condiciones de vida, que cuestionaba el sistema y el propio orden a través de ideas socialistas y anarquistas que comenzaron a propagarse.

2.- La CONSTITUCIÓN de 1876
   Cánovas propuso una Constitución integradora, que permitiese gobernar a liberales y moderados. Se hizo al margen de las Cortes, con exsenadores y exdiputados monárquicos. Integrando ideas de la moderada de 1845 con otras de la de 1869 (que imponían los liberales), y perdurando hasta 1931. Fue aprobada por unas Cortes elegidas por el sufragio universal aún vigente, siendo legitimada.
            . Defiende la soberanía compartida entre el Rey y las Cortes (1845), alegando que este concepto ya se había acuñado en las Cortes medievales, y no con el liberalismo.
            . Establece los derechos y deberes (1869): inviolabilidad de la persona, de correspondencia, del domicilio, libertad de expresión, reunión y asociación. Pero los gobernantes podían cambiarlos.
            . En el aspecto religioso, se produce un retroceso respecto a la de 1869: la libertad queda reducida a tolerancia, mientras el Estado se proclama confesional y mantiene el culto católico.
            . Respecto a la división de poderes, hay un predominio ejecutivo del Rey (su persona era indiscutible, sagrada e inviolable), que nombraba a los ministros (sobre los que recaía toda la responsabilidad…) en confianza de las Cortes. El legislativo era compartido entre el Rey y las Cortes bicamerales. El judicial fue muy ambiguo, pues los Tribunales juzgaban en nombre del Rey.
            El Senado era oligárquico, con senadores por derecho propio (Grandes de España y altos cargos de la administración, Ejército y la Iglesia), otros nombrados por el Rey y algunos elegidos.
            El Congreso se elegía por cinco años, con un diputado por cada 50.000 habitantes (como la de 1845). El sufragio era directo y censitario, pero en 1890 se estableció su universalidad para varones mayores de 25 años. El cargo de parlamentario no estaba retribuido, por lo que sólo podían dedicarse a la política los que poseían medios económicos propios suficientes…

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