HISTORIA ECONÓMICA: EL CRECIMIENTO ECONÓMICO (1950-1973)
Desde Academia Cruellas, en Fraga, vamos a centrarnos en lo ocurrido durante estos 23 años.
Entre 1950 y la gran crisis de los años setenta, ocasionada por la subida del precio del petróleo, se desarrolló un periodo de crecimiento económico tan extraordinario que se conoce con el nombre de la "Edad dorada". Los grandes avances económicos y la mejora de la calidad de vida tuvieron numerosas repercusiones negativas.
Los años cincuenta
Después del fin de la II Guerra Mundial, las tasas anuales mundiales de crecimiento de la producción industrial llegaron a cotas sin precedentes. Si durante el siglo XIX la producción aumentaba a un ritmo del 3 por ciento anual, durante el periodo 1948-1972 el crecimiento anual a escala mundial fue del 5,6 por ciento, y destacó, sobre todo el de los países de Europa occidental y Japón.
Durante los años cincuenta el crecimiento económico fue una respuesta al Plan Marshall, al mismo tiempo que se establecían las bases para un mantenimiento de la coyuntura: la creación de instituciones económicas internacionales, la reforma del sistema financiero, el abandono de prácticas proteccionistas, la internacionalización de la economía y la multiplicación de las exportaciones, la innovación tecnológica y el crecimiento de los salarios, y por supuesto del consumo.
Una de las transformaciones básicas que favorecieron el crecimiento económico fue el desarrollo de la economía mixta, inspirada en las teorías de J.M.Keynes. El Estado, especialmente en Europa occidental, pretendió el pleno empleo a través de empresas públicas. al mismo tiempo que se construía un fuerte sistema de seguridad social. El Estado, los sindicatos y el sector privado llegaron a acuerdos para fomentar el crecimiento. El sector privado aceptó la política social y salarial a cambio de que los sindicatos aprobaran su política de inversión.
El mundo socialista no se mantuvo al margen del crecimiento. Dado el bajo nivel del cual partían. los años cincuenta no fue tan solo la recuperación de la guerra sino el inició de un crecimiento económico a tasas anuales de un 6,5 por ciento.
Los años sesenta
Una de las características del proceso de la economía mundial durante el tercer cuarto del siglo XX, además de la aceleración del crecimiento económico, fue la estabilidad de dicho crecimiento. No se produjeron crisis ni depresiones, solo disminuciones en la tasa de crecimiento. Durante los años sesenta esta tasa alcanzó las cuotas más elevadas, en gran parte a causa del incremento constante del consumo interior y del comercio internacional.
El consumo interior creció gracias a cuatro factores:
El comercio internacional multiplicó sus cifras constantemente y en buena parte el beneficio de las empresas se conseguía a través del comercio con mercados extranjeros.
Los efectos del desarrollo
El crecimiento extraordinario de la producción y del consumo tuvo un precio muy alto. La primera repercusión negativa fue el daño que el desarrollo industrial ocasionó sobre los recursos naturales y sobre el equilibrio ecológico del planeta.
La segunda consecuencia del desarrollo de la Edad dorada fue la transformación profunda de la economía, tanto por lo que respecta al proceso productivo como al hecho de la comercialización y el consumo , con la puesta en práctica de métodos de investigación de mercados, de publicidad, etc.
Un tercera consecuencia de dicho periodo fue el aumento del individualismo, el afán de ascenso social, la ostentación y la ausencia de solidaridad.
Finalmente, a lo largo de esta época aumentó visiblemente las diferencias entre el mundo desarrollado y el Tercer Mundo, a pesar de que los países pobres también conocieron tasas de crecimiento superiores a las de cualquier otra época histórica.
Después del fin de la II Guerra Mundial, las tasas anuales mundiales de crecimiento de la producción industrial llegaron a cotas sin precedentes. Si durante el siglo XIX la producción aumentaba a un ritmo del 3 por ciento anual, durante el periodo 1948-1972 el crecimiento anual a escala mundial fue del 5,6 por ciento, y destacó, sobre todo el de los países de Europa occidental y Japón.
Durante los años cincuenta el crecimiento económico fue una respuesta al Plan Marshall, al mismo tiempo que se establecían las bases para un mantenimiento de la coyuntura: la creación de instituciones económicas internacionales, la reforma del sistema financiero, el abandono de prácticas proteccionistas, la internacionalización de la economía y la multiplicación de las exportaciones, la innovación tecnológica y el crecimiento de los salarios, y por supuesto del consumo.
Una de las transformaciones básicas que favorecieron el crecimiento económico fue el desarrollo de la economía mixta, inspirada en las teorías de J.M.Keynes. El Estado, especialmente en Europa occidental, pretendió el pleno empleo a través de empresas públicas. al mismo tiempo que se construía un fuerte sistema de seguridad social. El Estado, los sindicatos y el sector privado llegaron a acuerdos para fomentar el crecimiento. El sector privado aceptó la política social y salarial a cambio de que los sindicatos aprobaran su política de inversión.
El mundo socialista no se mantuvo al margen del crecimiento. Dado el bajo nivel del cual partían. los años cincuenta no fue tan solo la recuperación de la guerra sino el inició de un crecimiento económico a tasas anuales de un 6,5 por ciento.
Los años sesenta
Una de las características del proceso de la economía mundial durante el tercer cuarto del siglo XX, además de la aceleración del crecimiento económico, fue la estabilidad de dicho crecimiento. No se produjeron crisis ni depresiones, solo disminuciones en la tasa de crecimiento. Durante los años sesenta esta tasa alcanzó las cuotas más elevadas, en gran parte a causa del incremento constante del consumo interior y del comercio internacional.
El consumo interior creció gracias a cuatro factores:
- El aumento de los salarios permitía un crecimiento constante de la calidad de vida, lo cual se manifestaba en un incremento de la demanda de productos.
- La multiplicación de los productos y el abaratamiento de los precios, gracias a la generalización del fordismo o trabajo en cadena.
- La multiplicación de los mecanismos de pago. Diferentes medios de pago hicieron accesibles una gran cantidad de productos a las familias con ingresos medios y bajos.
- El bajo precio de las fuentes de energía y de las materias primas, especialmente el petróleo, que era la base de la industria.
El comercio internacional multiplicó sus cifras constantemente y en buena parte el beneficio de las empresas se conseguía a través del comercio con mercados extranjeros.
Los efectos del desarrollo
El crecimiento extraordinario de la producción y del consumo tuvo un precio muy alto. La primera repercusión negativa fue el daño que el desarrollo industrial ocasionó sobre los recursos naturales y sobre el equilibrio ecológico del planeta.
La segunda consecuencia del desarrollo de la Edad dorada fue la transformación profunda de la economía, tanto por lo que respecta al proceso productivo como al hecho de la comercialización y el consumo , con la puesta en práctica de métodos de investigación de mercados, de publicidad, etc.
Un tercera consecuencia de dicho periodo fue el aumento del individualismo, el afán de ascenso social, la ostentación y la ausencia de solidaridad.
Finalmente, a lo largo de esta época aumentó visiblemente las diferencias entre el mundo desarrollado y el Tercer Mundo, a pesar de que los países pobres también conocieron tasas de crecimiento superiores a las de cualquier otra época histórica.
Comentarios
Publicar un comentario