HISTORY OF SPAIN: "Críticas al sistema de la Restauración"
A principios del siglo XX empieza a existir contestación al régimen en los ambientes intelectuales. Ello también es debido al fracaso de los diferentes intentos regeneracionistas. Veamos un ejemplo con el siguiente texto:
“El encasillado es una patente de esclavitud que dan los gobiernos a un pueblo sin ciudadanía. Es monstruoso que exista el encasillado. El poder legislativo, para que sea un poder y no una ficción, debiera vivir una vida plena, independiente y distinta del poder gubernativo. Hechas las elecciones sin presión oficial, sin amaños, sin violencias, sin las brutalidades que aquí presenciamos, el Parlamento sería un Parlamento, y no una baja laya de eunucos al servicio del visir. Este Parlamento formaría gobiernos auténticos y populares, como ocurre en toda Europa y en toda América (del Norte). Y entonces sería España un país constituido, y no una tribu compleja, a la que administran la crápula, la ignorancia, el dolo y la imbecilidad.
El ministro de la Gobernación es en Europa el mantenedor del orden público, y no el creador de congresos. Es delictivo, sobre ser monstruoso, que el ministro de la Gobernación ose siquiera hablar de encasillados. Sólo un país que ha perdido la sensibilidad puede tolerar que se le injurie de modo semejante. Un gobernante, miembro del poder Ejecutivo, cometiendo la audacia de preparar una elección de legisladores es tan aberrado, en buena y sana moral, como aquí lógico y consuetudinario.
(…) Los gobernadores civiles destituyen o nombran, rajan o tunden, según las necesidades del candidato ministerial. Ellos cometen mil desafueros sólo para complacer al jefe de negrada que los manda desde la Puerta del Sol. Ellos son los tentáculos de la oligarquía y del dolo, verdugos de la ciudadanía, del bestialismo parlamentario. Y así, entre estas y otras cosas, ¿Cómo ha de pretenderse que España no odie la política?¿Cómo ha de pretenderse que viva la política, que no la vuelva, horrorizado la espalda, y que ahora no píense seriamente en acabar con tanta iniquidad a buenas o a las malas?. En España no se gobierna: se impera”.
Olmet, J.A.:La horrenda política. Los Idóneos, Madrid, Imprenta de J.Pueyo, 1917
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