PHILOSOPHY TODAY: LOCKE Y EL LIBERALISMO
Desde philosohy today nos centramos hoy en un aspecto de la filosofía de Locke: el pensamiento político. El pensamiento político de Locke tuvo una notable influencia en la formación de la filosofía política liberal. Influyó en Montesquieu, en la revolución americana y, en general, en toda la corriente liberal progresista que a lo largo del siglo XVIII se opuso al absolutismo político. En el primero de sus Tratados del gobierno civil Locke señala que la teoría del origen divino del poder implica la aceptación de que los hombres no son libres e iguales por naturaleza, afirmación que rechaza Locke de forma categórica.
La filosofía política de Locke se remite a la distinción fundamental introducida por los sofistas entre naturaleza y convención. Los hombres en estado natural son libres e iguales entre sí. La tesis del humanismo renacentista sería recogida por Rousseau, mientras que la tesis protestante del hombre naturalmente malo sería recogida por Hobbes. Locke no parece compartir ninguna de las dos tesis extremas. Es cierto que en el estado natural los hombres pueden violar los derechos y libertades de los demás (por tanto, el hombre, en estado natural no es necesariamente bueno), pero también es cierto que en el estado natural los hombres cuentan con una ley moral natural, descubierta por la razón: la ley natural moral impone unos límites a la conciencia y a la conducta de los hombres. Además de la ley moral, los hombres poseen ciertos derechos. Entre los derechos naturales, Locke insiste en el derecho de la propiedad. Los hombres poseen un derecho natural a la propiedad, cuyo fundamento es el trabajo.
En el estado natural resultaría difícil una defensa racional de los derechos individuales, bien porque el individuo sea incapaz de repeler por sí las agresiones de los demás, bien porque al repelerlas se exceda innecesariamente y de modo arbitrario. Se hace así necesaria una organización políticua y una ley objetiva que remedie las desventajas del estado natural.
Dos son, las ideas fundamentales de Locke acerca de la organización de los individuos en sociedades políticas. En primer lugar, Locke no admite que la sociedad política sea antinatural, contraria a la naturaleza: más bien la concibe como algo útil y adecuado para salvaguardar el disfrute pacífico de los derechos naturales. En segundo lugar, pretende fundamentar racionalmente la sociedad política y el único fundamento racional de la misma parece ser el consenso, el consentimiento de todos los individuos: de ahí que ponga el origen de la sociedad en el acuerdo, en el pacto de todos los individuos. A través de este pacto, los individuos renuncian a parte de su libertad, para poder gozar de ella con mayor seguridad, aceptando someterse a la voluntad de la mayoría.

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