HISTORY OF SPAIN: LAS FALACIAS DE LA GLOBALIZACIÓN


En history of Spain analizamos hoy las falacias de la globalización. Dichas falacias, son aquellas ideas que todos damos por válidas, pero que de hecho no son ciertas. En primer lugar, todos hemos escuchado la siguiente pregunta:¿no es la globalización la que dará el golpe final a todas las solidaridades, nacionalidades y culturas diferentes? El error económico básico está en el supuesto de que la industrialización de los países emergentes debe tener como consecuencia la decadencia de las viejas naciones industriales. Con esta idea se convierte en un peligro a las naciones que se desarrollan. Pero esto no es cierto ya que el ascenso de nuevas naciones es la única posibilidad de que el bienestar mundial se distribuya un poco más justamente.
La segunda falacia es pensar que las empresas emigran allí donde menores son los salarios, las cargas sociales y los impuestos, allí donde más bajos son los niveles de regulación y los estándares de la protección medioambiental. Ahora bien, los salarios deben ponerse en relación con la cualificación y la productividad del trabajo y las cargas sociales en relación con la paz social, los impuestos en relación con la acción del Estado y la libertad de regulaciones con el orden, la estabilidad y la seguridad del entorno correspondiente.
La tercera falacia es la que dice que a la vista de la movilidad global del capital a la política nacional no le queda otro destino que el de la autodisolución. Si la concurrencia internacional lleva a preferir las localizaciones más favorables, entonces los que compiten deberán ofrecer todas las ventajas posibles para atraer al cliente capital. Si no hubiera diferencias nacionales y regionales, se tendrían que inventar. Lejos de suprimirlas, la globalización refuerza y potencia las diferencias y políticas nacionales y regionales.
Frente a esto último, otros añaden que las políticas de ámbito nacional y regional tienen un alcance cada vez menor porque la economía mundial y la cultura mundial operan en el sentido de la homogeneización de las diferencias. Esta es la última falacia ya que la adopción de determinados modelos de las civilizaciones dominantes conduce sólo aparentemente a una civilización mundial homogénea. Así, por ejemplo, la comida basura, la degradación de la televisión, etc, se difunden por todo el mundo pero bajo la superficie de la convergencia subsisten las divergencias entre culturas. Así, por ejemplo, en España estamos descuento la libertad de horarios, típico de los Estados Unidos, y aparecen nuevas leyes limitadoras de horarios, con lo que se refuerza la identidad cultural propia.

Comentarios

Entradas populares