ECONOMIC HISTORY: HENRY FORD Y EL MULTIPLICADOR DE LA ECONOMÍA


Henry Ford pagaba bien a sus empleados. ¿Por qué? Él contestaba que sólo los obreros bien pagados llegarían a comprar un coche Ford, que es lo que él quería. Indudablemente, la mayoría de sus obreros no se compraría un Ford: unos porque no tendrían, pese a todo, renta suficiente; otros, porque preferirían otras marcas. Pero Henry Ford sabía que, de un modo u otro, él saldría ganando. Es verdad, los obreros que no se comprasen un coche, comprarían otras cosas, llevando el auge a otras empresas y sectores, del que resultaría una mayor demanda de muchas cosas y… también de coches Ford. Y lo mismo ocurriría con los obreros, proveedores, etc de las restantes fábricas de coches.
Es difícil que las empresas tengan esta visión optimista de Henry Ford. Pero si estaba claro que, en el mundo de los negocios, las vacas gordas suelen ir juntas y lo mismo pasa con las vacas flacas.
Esta visión optimista del multiplicador en economía se trucó con la crisis de los setenta y básicamente de los ochenta del siglo XX. Esta idea de que lo necesario para incrementar el crecimiento y el pleno empleo es impulsar el gasto, tiene serias limitaciones. Destacamos las siguientes:
·         Cabe la posibilidad de que el mayor gasto desemboque simplemente en precios más altos, no en mayor producción.
·         No es seguro que una mayor demanda genere más producción y, por tanto, más renta.
·         Si hay “estrangulamiento”, la mayor producción puede que no ocurra. Es decir, puede haber una mayor demanda de pan, pero quizá las cosechas de trigo han sido deficitarias.
·         Cuando el gasto aumenta, las empresas necesitan más créditos; esto hace subir los tipos de interés y reduce la inversión. Esto recibe el nombre de efecto de exclusión: cuando uno gasta más, quizá sólo consiga que otro gaste menos, sin que la producción agregada crezca.
·         La mayor demanda puede ser de productos extranjeros, llevando a problemas de balanza de pagos, que finalmente, colapsen el aumento de la renta.
·         Si se dan “shocks de oferta”, como la subida de precios del petróleo de los años setenta, es probable que no haya capacidad productiva eficiente y barata para atender la mayor demanda.

Comentarios

Entradas populares