PHILOSOPHY TODAY:¿ES EL BUDISMO UNA RELIGIÓN?


¿Buda habló de Dios? ¿Cómo contemplan los budistas a Buda? Los primeros discípulos vieron al Maestro, su doctrina y su comunidad de una forma diferente a como lo contemplaron los budistas algunos siglos posteriores. Podemos decir, que Buda ha sido deificado en los siglos posteriores.
Frente a la visión del hombre convertido en dolor, la atención de Buda no se dirige hacia doctrinas especulativas sino que se centra en la forma concreta de liberar, de salvar al hombre. De esta forma se inicia el budismo como una antropología, no como una teología. Dios queda olvidado. Pero, antes de continuar, nos podemos preguntar lo siguiente: ¿se puede hablar del budismo como una religión? Nosotros creemos que sí, ya que delante del hombre convertido en problema, nos indica una meta de salvación y enseña un camino para conseguirlo. Es verdad que el budista se niega a recorrer en este camino hacia un Dios trascendente, al cual tampoco quiere encontrarlo en la meta. El tema religioso en el budismo no nace como una respuesta al Otro, sino como una respuesta frente al hombre hundido en una existencia paradójica.
Todo lo que existe en el mundo y en el hombre es miseria y dolor; la causa de este dolor es la sed, el deseo, la ignorancia; la salvación es posible cuando se consigue la extinción de todo deseo; existe un camino hacia esta meta salvadora, el óctuplo camino o camino de las ocho etapas que se reducen a la moralidad, la concentración mental o meditación y la sabiduría.
En el anuncio de este mensaje de Buda no aparece explícitamente Dios. No se habla de la ayuda al Otro para ser salvado. El punto de partida es la antropología: el hombre visto en su realidad existencial. El método es fenomenológico: la existencia como tal, y los fenómenos que lo acompañan, son dolor y esclavitud. Esta concepción coloca al budismo fuera de las corrientes ideológicas tradicionales de la India. Se trata sobre todo de un dolor metafísico. Es la contingencia misma del ser, manifestada en la dependencia y el sufrimiento. Delante de este hecho Buda no puede estar pasivo, sino que hace un diagnóstico e intenta presentar un camino para la liberación. Esta última idea abre la dimensión religiosa del budismo y la lleva hacia su optimismo.
En la segunda verdad, el budismo expone sus conceptos filosóficos, pero dentro de la antropología. Se trata de buscar el origen del dolor. Buda hace servir el esquema de la filosofía tradicional sobre la transmigración añadiendo aportaciones personales. La existencia actual y sus fenómenos están unidos a los actos del hombre con la relación causa-efecto. Para el budista, el acto no significa la perfección del ser, sino sobre todo su imperfección, su degeneración. La perfección no puede consistir en el movimiento, que implica transitoriedad y dolor. La acción es un movimiento que trae con el su fruto, que se concretará en nuevas existencias-dolor.
La tercera verdad se centra en el tema de la salvación. La liberación del sufrimiento es una meta posible y se obtiene con la extinción de los deseos, con la neutralización de la acción. El budismo es una religión de salvación y esta consiste en salir del flujo de las experiencias dolorosas de la existencia y obtener la extinción. El nirvana no es una verdad que hace falta creer o conocer lógicamente. Más que describirlo hace falta buscarlo y cumplirlo. Quien lo cumple, no sabe describirlo, tan solo explica el camino para llegar a él. Es el fin último del ser. Algunos como Buda pueden conseguirlo durante la vida. En el nirvana encontramos la síntesis de la realidad última y del valor supremo, cosas a las cuales todas las religiones aspiran. El nirvana trae paz y esperanza. Por lo tanto, busca la raíz del mal para extinguirlo pero sin buscar la ayuda de otro Absoluto trascendente.
La última verdad presenta el “camino” para llegar al nirvana o salvación. Consta no solo de algunos preceptos morales sino de toda una práctica espiritual, centrada en la moralidad, en la concentración y acaba en la sabiduría. El budismo se inspira en las técnicas del yoga.
¿Habló Buda de dioses o espíritus? La respuesta es afirmativa. Habla de las divinidades supremas como Indra o Brahma. En más de un diálogo de Buda con los maestros del hinduismo aparece esta pregunta: ¿existen los devas? La respuesta de Buda es afirmativa. Ahora bien, con todo, Buda nunca habló de un Dios personal, creador, único, de alguien independiente con el que hace falta mantener relaciones de alteridad y dependencia. ¿Por qué? Como falta el concepto de persona como un ego real y permanente era imposible de encontrar un lenguaje analógico para poder hablar de Dios, y además, escogió el camino de una teología apofática, donde es posible descubrir el misterio de esta realidad última, pero no explicarlo.

Comentarios

Entradas populares