HISTORY OF INDIA: LA INDIA DE GANDHI
La India británica era una población muy heterogenea ya que coexistían doce grupos lingüísticos y se profesaban seis grandes religiones, de las cuales, la hindú era la mayoritaria seguida por la musulmana. La inmensa mayoría de la población se dedicaba a la agricultura (en torno al 70%) y había surgido unos núcleos de población industrial que se concentraba alrededor de las ciudades. Los orígenes del movimiento anticoloniasta indio se sitúan en 1885 cuando se fundó el Partido del Congreso. En su interior existían dos corrientes. Los partidarios de Gockale que se proponían alcanzar la autonomía del imperio a través de métodos constitucionales, y los seguidores de Tilak, que no descartaban acciones ilegales o el terrorismo. En un principio triunfó la corriente moderada, pero a la muerte de Gockale se impuso la línea de Tilack.
La matanza del 13 de abril en Amritsar, la ciudad santa de los sij, por parte de una unidad de las tropas inglesas, asesinando a 379 personas, cambió la situación. Es a partir de este momento cuando toma protagonismo la figura de Gandhi. Su ideario consistía en la negativa a obedecer las leyes injustas, y al mismo tiempo, aceptar las sanciones que se deriven de esta transgresión y en el principio de no violencia. Políticamente, Gandhi era partidario de Gockale. Rechazaba el extremismo y la violencia, lo cual reflejaba sus profundas convicciones morales y religiosos, pero al mismo tiempo su profunda convicción de que una lucha política no violenta, capaz de atrraer a grandes cantidades de personas, representaba un instrumento de acción de mayor eficacia que las acciones terroristas. Bajo su dirección el movimiento nacionalista vivió una experiencia muy intensa.
En abril de 1920 lanzó una campaña de no cooperación, que se desarrolló durante dos años y en la cual miles de personas fueron detenidas. Esta cooperación se manifestó de diversas formas, desde el no querer matricular a los niños en las escuelas estatales, hasta el boicot de las mercancias inglesas. La campaña más conocida fue la dirigida para que retornara la hiladura tradicional en la India. Para ello Gandhi invitó a los indios a abandonar los vestidos de tipo europeo y volver a llevar el traje tradicional. Esta protesta no solo era un gesto simbólico, sino también una medida para implicar a la población del campo en el movimiento de protesta. El gobierno inglés cedió en algunas cuestiones y aprobó en 1921 un India Government Act en el cual el derecho al voto se extendió a seis millones de indios y en los gobiernos locales se les reconocieron mayores competencias. Eso aplcó un poco los ánimos y el movimiento para la independencia de la India entró en una fase de estancamiento.
Ahora bien, a pesar de que la figura de Gandhi era un punto de referencia, en el interior del partido se iba perfilando un ala más radical que consideraba que la etapa del dominio inglés estaba superada y que se tenía que avanzar hacia la independeencia. El principal representante de esta tendencia fue Subhas Chandra Bose y Nehru. Nehru que se declaraba abiertamente socialista consiguió que Gandhi, a pesar de las diferencias que los separaban, lo nombrase presidente en el congreso que se celebró an Lahore a finales de 1919. El congreso de Lahore marcó la unidad del partido y del movimiento anticolonialista indio. Seguidores de Gandhi, Bose y Nehru lograron una convivencia no fácil, pero real, y cuyo núcleo dirigente estaba unido en torno a una causa común: conseguir la independencia de la India. En los años siguiente, años de la gran depresión del movimiento de desobediencia civil y de no cooperación, se reanudó nuevamente, implicando cada vez a un número mayor de personas. En marzo de 1930 Gandhi empezó la célebre “marcha de la sal”.

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