EUROPEAN HISTORY: "La adoración de los Magos" de Tiépolo
Tiépolo nunca afronta temas reales o realistas. Sus escenas están siempre compuestas con el lenguaje de la alegoría o del mito. Héroes y heroínas de historias fantásticas. Los personajes del mito y de la poesía disfrutan siempre del eterno presente, de la belleza y de la gloria. Ahora bien, es sus obras no encontramos ningún cinismo, ninguna convencionalidad.
Tiépolo realizó La adoración de los Magos para la iglesia del convento de los benedictinos de Schwarzach. Este tema religioso se convierte en una representación sacra, con la teatralidad de los gestos de los personajes. A la izquierda, el primer plano del rey mago con atuendo rojo (realzado por los detalles en blanco); a la derecha, un poco más al fondo, la figura arrodillada de un paje; luego, la masa blanca de la manga de otro rey mago orante, y a través de la unión figurativa y simbólica de las manos unidas, la sucesión de las figuras del Niño, de la Virgen y de José, con los brazos abiertos que cierran la escena. Unos cuantos maderos, una escalera, los peldaños y un esbozo de cornisa configuran los elementos de la escenografía en la que se mueven los personajes.
San José presenta un rostro vulgar, enmarcado por la espesa cabellera y la barba oscura; el rostro de la Virgen es dulce y a la vez orgullosa, envuelto en los suaves pliegues del manto blanco; el Niño presenta el mismo rostro de los ángeles, gordiflón y con cabello rizado.
El esquema figurativo de la obra está basado en la diagonal que atraviesa el largo rectángulo de la escena, realzada por los pliegues del manto del rey mago arrodillado, a lo largo de que figura que tiende hacia el Niño Jesús, hasta la Virgen María. La narración empieza en la poderosa imagen del rey negro (a la izquierda) y termina en las figuras que se asoman al fondo de la cabaña.

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