HISTORY OF SPAIN: "Los fusilamientos del 3 de mayo" de Goya


Hoy en History of Spain nos centramos en el análisis de una pintura del siglo XVIII. Los fusilamientos del 3 de mayo es una obra de Francisco de Goya realizada en 1814. Goya es el pintor español más importante del siglo XVIII. Fue un testigo excepcional del final del absolutismo en España y de los difíciles primeros pasos del liberalismo, como plasmo en algunas de sus obras, entre las que sobresalen la serie de grabados sobre Los desastres de la guerra y Los fusilamientos del 3 de mayo. Su vinculación al liberalismo y el miedo a las represalias de Fernando VII a su regreso a España tras la guerra de la Independencia contra los franceses le llevaron a exiliarse a Burdeos donde murió en 1828.
En los fusilamientos del 3 de mayo Goya retoma el género histórico. Se trata de una obra de grandes dimensiones que recoge una escena tremendamente simbólica del inicio de la guerra contra los franceses. La composición diagonal divide el cuadro en dos partes. A la derecha se encuentran los soldados uniformados y alineados, de espaldas al espectador, apuntando con sus fusiles y dispuestos a disparar. A la izquierda está la masa de condenados. Algunos de ellos (ángulo inferior izquierdo) están muertos en el suelo en medio de un charco de sangre; otros esperan con horror la acción de sus verdugos; y el personaje que sobresale en la escena, arrodillado y con los brazos en cruz, mira a los soldados esperando su inminente asesinato.
La atención del pintor recae sobre las personas que van a ser ejecutadas. Ahora bien, Goya no lleva a cabo un retrato fiel, sino lo que quiere es destacar al grupo en sí mismo. De esta forma, eleva al pueblo a la categoría de protagonista del cuadro.
La escena es de un profundo dramatismo, logrado a través de múltiples recursos. En primer lugar, el contraste entre la fila organizada que forman los verdugos y el desorden provocado entre los fusilados, pero sobre todo, es el juego de luces y sombras el que provoca una enorme expresividad. La luz del cuadro viene de un farol situado a los pies de los soldados. Es una luz dirigida, proyectada en la misma dirección que los fusiles, que ilumina con fuerza la imagen del personaje que levanta los brazos, y cuyo efecto se exagera con el uso del color (camisa blanca).
Goya utiliza una gama cromática muy limitada pero que contrasta poderosamente con el rojo intenso de la sangre y con el blanco de la camisa.

Comentarios

Entradas populares