HISTORY OF SPAIN: "Lo importante del dinero es....que no se gasta"


Puede parecer absurdo, pero no lo es. ¿Para qué quiero yo mi dinero? ¿Para gastarlo? No siempre; prueba de ello es que cuando me quedo sin él, lo puedo pasar muy mal. Todos necesitamos tener una determinada cantidad de dinero, para atender determinadas transacciones, por precaución e incluso para especular. A veces nos lo gastamos todo, pero entonces intentamos recuperarlo rápidamente y volver a tener dinero líquido. Eso es la demanda de dinero: la cantidad media que queremos tener a nuestra disposición.
Esta cantidad varía mucho de una persona, de una familia o de una empresa a otra, y también de un período a otro. Pero esa cantidad no es cero. Por eso, tan importante como estudiar cómo se gasta el dinero es saber cuánto no se gasta (la demanda de dinero) y de qué depende esa cantidad.
Pero, ¿de qué depende la demanda de dinero por parte de una familia? Situada frente a una gama amplia de actividades una familia distribuirá su riqueza de acuerdo a sus preferencias. Así, por ejemplo, las familias que valoren sobre todo la seguridad mantendrán dinero en mayor cantidad que las familias que amen el riesgo; estas últimas tendrán una proporción mayor de activos cuyo rendimiento sea más incierto. Pero a pesar de todo ello, podemos deducir de que variables depende la demanda de dinero de una familia.
En primer lugar, hay que citar la riqueza. Cuanto mayor sea ésta, mayores serán las capacidades y posibilidades de mantener cualquier activo, entre ellos el dinero.
En segundo lugar, una parte del dinero demandado obedece al deseo de realizar una serie de transacciones cuyo montante es proporcional a la corriente de ingresos que percibe la familia. Si los ingresos de una familia aumentan, también lo hará la demanda de dinero en esta familia.
En tercer lugar, tenemos que tener en cuenta el coste de oportunidad de mantener dinero.
En cuarto lugar, la ingluencia de las expectativas de inflación. Una mayor inflación esperada inducirá a las familias a detentar una menor proporción de dinero en beneficio de otros activos cuyo precio se modifica en el mismo sentido que lo hace el índice de precios.
Finalmente, hay que pensar que el dinero se demanda en saldos reales, es decir, valorando su poder adquisitivo en términos de bienes y servicios.

Comentarios

Entradas populares