EUROPEAN HISTORY: EL FINAL DE UN SUEÑO


España ha sido rescatada, y la comunidad internacional respirará aliviada. Los halcones duros de la Unión Europea siguen triunfando y haciendo las cosas a su parecer. Nadie, y concretamente Alemania y Austria, se acuerdan de lo ocurrido en Europa a finales de los años veinte. El aumento del paro durante 1930 creó una falta de confianza en todo el sistema económico. A lo largo de 1931 quebraron bancos austriacos y el banco alemán más importante -Darmastäder und National Bank- se declaró en quiebra. El clima existente a lo largo de todos estos años, y fundamentalmente en Alemania con la experiencia de la hiperinflación, hacía que  los partidos extremistas, que por otro lado prometían soluciones económicas radicales, subieran como la espuma. Por cierto, ¿no vemos un paralelismo con lo que está ocurriendo en Grecia?
La crisis y el desempleo causó una profunda quiebra en la estructura social y política de Europa.
Alemania se aplicó con fuerza en conseguir el equilibrio económico a través de la bajada de los precios interiores, es decir, de la deflación.(¿no lo escuchamos hoy constantemente?). Alemania instaura el control de los cambios en julio de 1931 con el fin de frenar el éxodo de capitales. El gobierno decreta que los salarios deben bajar al nivel de 1927, es decir, de un 10 a un 15%. Todos los demás precios deben ser reducidos en un 10%.
En un período de depresión una política de este tipo es extraordinariamente peligrosa ya que aumenta el riesgo de acentuar la tendencia a mantenerse a la expectativa de los consumidores e inversores y siembra el descontento entre la inmensa clase media. Todos sabemos que aceptamos más fácilmente una bajada del salario real a raíz de un alza de los precios que una bajada del salario nominal, aunque esta bajada deba aumentar el poder de compra. Para absorber el desequilibrio exterior el gobierno alemán exige licencias de importación, controla las salidas de capitales y firma acuerdos bilaterales.
Pero es en Alemania, donde las políticas deflacionistas se sintieron con mayor fuerza, donde cualquier demagogo que hubiera prometido un gobierno fuerte y hubiera prometido el fin del desempleo tenía muchas probabilidades de triunfar. En una sociedad donde el sentimiento nacional estaba muy arraigado, la promesa de Hitler de restaurar la grandeza militar de Alemania, halló un amplio respaldo.
¿Cuál es a día de hoy la situación de Europa? Malestar, desencanto, frustación, recelo, pérdidas de democracia real (recordemos el caso de Italia. Mario Monti está colocado por la troika comunitaria). ¿Son tan incapaces los políticos europeos? ¿Es cierto que solo ven los votos a muy corto plazo? ¿Dónde está la idea de una Europa Unida, sin ciudadanos de segunda o de primera? Era cierto que Europa se estaba convirtiendo en una Europa de mercaderes, que hoy no llegan ni a eso. ¿Cómo es posible que la política no frene las ansias destructivas de los mercados? Sinceramente nos acercamos al fin de un sueño.

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