FILOSOFÍA: IMÁGENES Y CONCEPTOS
A lo largo de la historia de la filosofía de ha planteado repetidamente el problema de si las imágenes constituirían o no los elementos últimos del pensamiento, es decir, si hay que identificar las imágenes con los "conceptos". Los que defienden la respuesta afirmativa no piensan en imágenes de cosas o sucesos concretos, sino más bien en aquellas imágenes esquemáticas, sumamente simplificadas que pueden surgir en nuestra imaginación cuando hablamos de "un hombre", un "perro", etc. Para estos autores, cuya figura más importante es Berkeley (siglo XVII), los "conceptos", es decir, los elementos últimos del pensamiento, son simplemente estas imágenes esquemáticas; y pensar constituiría únicamente en la unión o separación de estas imágenes.
La teoría de Berkeley tiene hoy pocos defensores. Se ha comprobado que esas imágenes simbólicas siguen siendo algo concreto e individual, y que no pueden por tanto usarse para referirse a muchas cosas a menos que exista un "concepto" (o un símbolo) distinto, que tenga ya ese poder referencial y que utilice la imagen con ese fin.
Esto no quiere decir que las imágenes simbólicas carezcan de importancia en el proceso del pensamiento. Al contrario, la tienen muy grande, desde varios puntos de vista.
Probablemente, las imágenes esquemáticas tienen importancia en el proceso de conceptualización y clasificación, y por lo tanto en el origen de los conceptos. Esto depende del reconocimiento de características semejantes en objetos distintos.
Aún después de formados los conceptos en su uso mantienen relación con las imágenes esquemáticas. Es muy frecuente que mientras hablamos o pensamos surjan en nosotros imágenes esquemáticas de aquellos objetos acerca de los que hablamos o pensamos: un caballo, un automóvil, etc. Debe haber una explicación del surgimiento de estas imágenes cuando estamos empleando los conceptos correspondientes. Quizá la mejor explicación sea aún la de Kant, que pensaba que los conceptos guardan siempre una relación con estas imágenes, no porque sean idénticos con ellas, sino porque el poseer un concepto lleva consigo el poder, si es necesario, construir ese esquema representativo que es la imagen. No poseo de verdad el concepto "perro" si no soy capaz de construir una imagen, todo lo esquemática que se quiera, de un perro. Las imágenes son para Kant el lazo de unión entre el pensamiento y la realidad, en cuanto de alguna manera concretan a los conceptos y les dan capacidad de referencia a las cosas.
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