EUROPEAN HISTORY: LA CRISIS FRANCESA DE OCTUBRE DE 1934
En 1931 el colapaso financiero en Berlin fue tremendo; en septiembre se devaluó la libra esterlina. Francia parecía quedarse al margen de todos los problemas económicos que solaban Europa. Ahora bien, la llegada al poder de Hitler coincidió con un invierno en el cual aumentaron enormemente los parados en Francia. A partir de 1933 la sociedad francesa se dividió en dos. La izquierda declaró que estaba totalmente en contra de cualquier cosa que le pareciera bien a Hitler, pero la derecha, y con ella los industriales comenzaron a buscar un Hitler o Mussolini francés. Incluso en el interior del partido socialista surgieron nacionalsocialistas como Marcel Déat. A todo ello se sumaron numerosas acusaciones de irregularidades en la gestión de los asuntos públicos. La indignación iba creciendo hasta el punto en que el 6 de febrero Daladier obtuvo en la Cámara un voto de confianza. Ahora bien, desde las dos de la tarde París estaba tomada por manifestantes que pedían la dimisión del gobierno.
Esta crisis del 6 de febrero de 1934 paralizó la actividad internacional de Francia. Antes de que sus sesiones se paralizaran durante dos meses, la Cámara francesa nombró una comisión de cuarenta y cuatro parlamentarios, pertenecientes a todos los partidos, para reformar la administración francesa. A pesar de todo ello, los mese siguientes fueron conflictivos ya que socialistas y comunistas se unieron contra el gobierno. A lo largo de los meses siguientes, el ministro de asuntos exteriores francés, Louis Barthou, realizó una serie de visitas a diferentes cancillerías europeas con el objetivo de conseguir un Locarno oriental. Barthou, aprovechando que las relaciones entre Hitler y Mussolini se habían enfriado por el asunto de Austria, decidió que debía conseguir la fidelidad francesa a Yugoslavia. En consecuencia, el rey Alejandro fue invitado a visitar Francia en octubre de 1934. Barthou fue a Marsella a recibirlo el 9 de octubre, pero allí un revolucionario de Macedonia disparó contra el Rey, dándole muerte, y también alcanzó a Barthou.
Este hecho hizo que el gabinete Doumergue tuviera sus días contados. El 7 de noviembre el gabinete fue derribado.
Esta crisis del 6 de febrero de 1934 paralizó la actividad internacional de Francia. Antes de que sus sesiones se paralizaran durante dos meses, la Cámara francesa nombró una comisión de cuarenta y cuatro parlamentarios, pertenecientes a todos los partidos, para reformar la administración francesa. A pesar de todo ello, los mese siguientes fueron conflictivos ya que socialistas y comunistas se unieron contra el gobierno. A lo largo de los meses siguientes, el ministro de asuntos exteriores francés, Louis Barthou, realizó una serie de visitas a diferentes cancillerías europeas con el objetivo de conseguir un Locarno oriental. Barthou, aprovechando que las relaciones entre Hitler y Mussolini se habían enfriado por el asunto de Austria, decidió que debía conseguir la fidelidad francesa a Yugoslavia. En consecuencia, el rey Alejandro fue invitado a visitar Francia en octubre de 1934. Barthou fue a Marsella a recibirlo el 9 de octubre, pero allí un revolucionario de Macedonia disparó contra el Rey, dándole muerte, y también alcanzó a Barthou.
Este hecho hizo que el gabinete Doumergue tuviera sus días contados. El 7 de noviembre el gabinete fue derribado.
Comentarios
Publicar un comentario